Saltar al contenido

Patricia Cortés

Clases de oraciones según su modalidad enunciativa. Introducción

    Antes de empezar a ver, una por una, cuáles son las modalidades oracionales, debemos explicar a qué nos referimos con «modo» cuando hablamos de un enunciado.

    El modo es propiamente la actitud que el hablante muestra ante el contenido del enunciado que transmite. Cuando emitimos un enunciado o información completa, podemos hacerlo con la intención de formular una pregunta, expresar admiración, duda, deseo, o simplemente con la intención de transmitir una información de forma objetiva; y en función de esto diferenciaremos las modalidades oracionales: enunciativas, interrogativas, exclamativas, exhortativas o imperativas, desiderativas y dubitativas.

    La temperatura será muy alta a lo largo de toda la semana. > En este caso, el hablante transmite esta información al receptor de forma objetiva y sin otra intención que la de informarlo.

    Ojalá la temperatura baje un poco a lo largo de la semana. > En este otro caso, el hablante expresa deseo de que se produzca el contenido del enunciado.

    Termómetro

    Pasos y consejos para analizar una Oración Simple

    ¿Cómo analizar una oración simple?

    En esta nueva publicación, vamos a ver el «paso a paso» de cómo analizar una oración simple; esto nos resultará ahora más sencillo, después de haber estudiado todos sus componentes. Lo más importante de este tema es que, por fácil que nos parezca una oración, sigamos siempre el mismo orden a la hora de analizarla y que nunca nos saltemos ningún paso.

    Primer paso en análisis de oraciones

    En varias ocasiones a lo largo de este curso, he señalado la importancia que la semántica tiene para el análisis sintáctico. Por ello, el primer paso imprescindible antes de comenzar a analizar una oración es que la leamos atentamente un par de veces, hasta que hayamos comprendido perfectamente su sentido.

    Segundo paso para analizar oraciones

    El único elemento imprescindible en una oración es el verbo; si no hay verbo, no hay oración. Como ya se ha explicado, el verbo es el núcleo del predicado de la oración; de él dependen tanto el sujeto, como el resto de elementos que lo complementan.

    Ejemplo: El viernes volveré a la consulta.

    Tercer paso para analizar oraciones

    Para localizar el sujeto de una oración, olvidaos de hacer lo que habéis leído hasta ahora en muchos libros de texto o manuales de sintaxis: no debemos preguntar nada al verbo (el verbo nunca os va a contestar).

    La única manera fiable de localizar el sujeto de una oración es fijarnos en el elemento que concuerde en número (singular o plural) y persona (primera, segunda o tercera) con el verbo. De esta manera, tengamos el tipo de sujeto que tengamos (explícito, omitido, agente o paciente), siempre daremos con él.

    Ejemplo 1: No me gustan nada estas palomitas. – En este caso, sabemos que «estas palomitas» es el sujeto, porque concuerda en 3ª persona del plural con el verbo «gustan».

    Ejemplo 2: No han terminado aún el examen. – En este caso, aunque el sujeto no aparece (está omitido o elíptico), también lo podemos deducir a partir del verbo; este está conjugado en 3ª persona del plural, así que sabemos que el sujeto omitido es ellos o ellas.

    También podemos encontrarnos con un caso más, que será explicado en el siguiente bloque de contenidos: las oraciones impersonales. Existen algunas oraciones, denominadas unimembres, que solo contienen uno de los dos componentes oracionales: el predicado. En función de su semántica y su construcción sintáctica, hay varios tipos de oraciones impersonales que, como he dicho, se explicarán más adelante.

    Ejemplo: Hay mucha gente en el banco. / Hoy ha nevado bastante.

    Solo me queda recordaros una cosa más, antes de dar por finalizado este tercer paso. No confundáis nunca un vocativo con el sujeto de la oración. Recordad que el vocativo es un complemento extraoracional cuya función es la «apelativa», es decir, se usa en la comunicación para llamar la atención del receptor. Y ya vimos en su respectiva unidad que puede coincidir o no con el referente del sujeto, pero nunca debemos identificarlos.

    Ejemplo: Clara, abre la puerta. (Sujeto omitido: )/ Clara abre la puerta. – En la segunda oración «Clara» sí es el sujeto de la oración; en cambio, en la primera es el vocativo (se usa para dirigirse al receptor), pero el sujeto que concuerda con el verbo «abre» es la 2ª persona del singular que está omitida («tú»).

    Cuarto paso para analizar oraciones

    Una vez que hayamos localizado correctamente el sujeto de la oración, ya podremos delimitar el Predicado. Recordemos que esta es la función que realiza el SV (sintagma verbal), formado por el verbo y todos los elementos que lo complementan.

    Ejemplo: El miércoles por la mañana, los alumnos de tercero se irán de excursión a la montaña.

    Quinto paso para analizar oraciones

    Si recordamos lo estudiado sobre el sujeto, sabemos que este es siempre un SN que puede estar compuesto por una sola palabra (un nombre o pronombre) o por un grupo de palabras.

    Ejemplo 1: Andrea ha llegado tarde al partido de fútbol. – En este caso, el SN-Suj es «Andrea» y está compuesto únicamente por su núcleo.

    Ejemplo 2: La hermana de Laura, Berta, está trabajando en el extranjero. – En este otro caso, tenemos un SN-Suj que contiene todos los elementos posibles:

    SN

     

    Sexto paso para analizar oraciones

    Ahora llega el momento de pasar al predicado. Y lo primero que debemos hacer es comprobar ante qué tipo de predicado nos encontramos, ya que de esto dependerán los complementos que en él aparezcan.

    Recordemos que el predicado puede ser de dos tipos: PN (predicado nominal), que es aquel que tiene como núcleo un verbo copulativo o semicopulativo; o PV (predicado verbal), que es el que tiene como núcleo un verbo predicativo.

    Séptimo paso para analizar oraciones

    Cuando ya hemos determinado el tipo de predicado que tenemos en la oración, lo primero que haremos es señalar su núcleo (N), que será siempre el verbo. A partir de ahí, y teniendo muy en cuenta todo lo que hemos estudiado, podemos ir deduciendo ciertas informaciones que nos ayudarán a localizar los complementos.

    • Si nos encontramos en un PN, vamos a tener que localizar un complemento imprescindible de ese verbo, su ATRIBUTO (Atrib). Del mismo modo, descartaremos la posibilidad de tener en este predicado un CD, ya que es incompatible con el Atributo. En cambio, sí podremos encontrarnos otros complementos, como el CI o el CC.

    Oración copulativa

    • Si nos encontramos en un PV, sabremos ya que el complemento que no nos vamos a encontrar precisamente es el Atributo. Dependiendo de la semántica del verbo y de la construcción sintáctica de la oración, en un PV podemos localizar, en principio, cualquier otro complemento: CD, CI, CC, CRég, CPvo y CAg. A partir de este momento, tendremos que ir realizando las pruebas oportunas, para determinar qué complementos tenemos en el predicado.Oración Predicado Verbal

     

    Pues hasta aquí llega la lección de hoy. Espero que con la ayuda de estos siete pasos y algunos consejos que hemos añadido, el análisis de la oración simple os resulte tan sencillo y entretenido como es en realidad. En la próxima publicación, que será la última de este bloque, os sugeriremos algunas actividades para reforzar y repasar todos los contenidos que se han explicado hasta ahora en este Curso de Sintaxis de EdAS.

     

    Complementos del predicado (III): CPvo, CRég y CAg

    Como ya avisamos en la última publicación, con la explicación que vamos a hacer de estos tres complementos verbales, acabamos todos los constituyentes de la oración simple. Pronto dispondréis de un repertorio de ejercicios, para poder repasar y afianzar vuestros conocimientos.

    5. COMPLEMENTO PREDICATIVO (CPvo)

    En esta ocasión, la caracterización semántica de este complemento resulta un poquito más complicada, puesto que en ella, se mezclan las propiedades de otros dos complementos ya estudiados, el Atributo y el Complemento Circunstancial. Lo entenderemos mejor, si observamos el siguiente ejemplo:

    Ramón entró sorprendido al salón.

    El SAdj sorprendido desempeña, en esta oración, la función de Complemento Predicativo (CPvo). Si nos detenemos en su significado, veremos que se produce una doble predicación: por un lado, como hace el Atributo, el adjetivo sorprendido nos informa sobre el estado del sujeto (Ramón está sorprendido cuando entra en el salón); pero por otro lado, al igual que sucede con el CCM, el adjetivo nos informa sobre el modo en que se produce la acción (cómo entra Ramón en el salón).

    Este parecido que guarda el CPvo con el Atrib y el CC, hace que sea especialmente necesario señalar una serie de características que nos ayude a identificar este complemento dentro de la oración.

    a) Mientras que el Atrib se construye con los verbos copulativos ser, estar o parecer, el CPvo se construye con verbos predicativos: Luis está cansado. / Luis llegó cansado.

    b) El CPvo no puede sustituirse, como el Atrib, por el pronombre lo: Marta está hambrienta. > Marta lo está. / Carmen contestó enfadada. > *Carmen lo contestó.

    c) El CPvo, al igual que el CCM, responde a la pregunta cómo. En cambio, a diferencia de lo que ocurre con un adverbio con función de CCM, la función de CPvo viene desempeñada (en la mayor parte de los casos) por un SAdj o por un SN y, por tanto, se establece concordancia (de género y número) entre este complemento y el sujeto de la oración: Las niñas montaban alegremente en su bici. / Las niñas montaban alegres en su bici.

    Para terminar la explicación de este complemento, nos queda hablar del CPvo del CD. En muchas gramáticas se explica de forma separada, ya que suele ser más habitual el CPvo del Sujeto. Hasta ahora hemos visto ejemplos en los que el CPvo, además de informarnos sobre el ‘modo’ en que se produce la acción, nos informa sobre el ‘estado’ del sujeto y concuerda con él; no obstante, hay oraciones en que el CPvo nos informa sobre el ‘estado’ del CD, en lugar de hacerlo sobre el sujeto:

    Patricia siempre toma el café muy caliente.

    Café caliente

    En este ejemplo, nos encontramos con un CPvo del CD, ya que, además de informarnos sobre el modo en que se produce la acción (cómo toma Patricia el café) nos informa sobre el ‘estado’ del CD y concuerda con él (el café está muy caliente cuando lo toma Patricia).

     

    6. COMPLEMENTO DE RÉGIMEN (CRég)

    El Complemento de Régimen (o de Régimen Preposicional) recibe este nombre por ser un complemento «regido» o «exigido» por el núcleo del predicado. Dicho de otro modo, al igual que vimos que los verbos transitivos necesitaban de la presencia de un CD para completar su significado, hay determinados verbos que, por su semántica, seleccionan este tipo de complemento. Lo podemos ver en los siguientes ejemplos:

    ¿Te acuerdas de aquellos años? / Ha optado por una carrera de Letras. / Se ha traducido a muchas lenguas. / El viernes quedaré con mi amiga Marisa.

    Como habéis podido observar en los segmentos marcados, los Complementos de Régimen (CRég) son siempre SP y es la preposición la que realmente viene seleccionada o exigida por el verbo: disfrutar de, pensar en, recurrir a, huir de… La relación semántica que existe entre el verbo y la preposición hace que, en ocasiones, esta última reproduzca el prefijo contenido en el verbo: colaborar con, deshacerse de, interponerse entre

    Hasta ahora, hemos visto verbos que seleccionan una preposición en exclusiva, pero otros verbos que se construyen con CRég permiten la alternancia entre dos o más preposiciones: hablar de/ sobre/ acerca de…, dirigirse a/ hacia

    Debemos tener también en cuenta que, en ocasiones, estos mismos verbos que exigen la presencia de un CRég, son verbos transitivos que necesitan un CD:

    Jaime ha llenado la jarra de limonada. > Como vemos, el verbo llenar necesita semánticamente los dos complemetos, ‘el objeto que llena’ (CD) y ‘la materia de que lo llena’ (CRég). Por supuesto, como ya se ha explicado en otros casos, cuando hablamos de complementos «necesarios», no quiere decir que en ocasiones no puedan omitirse; así, podríamos decir simplemente Jaime ha llenado la jarra, porque se sobreentiende que la ha llenado ‘de algo’. 

    Jarra de limonada

    También puede ocurrir que un mismo verbo, por su significado, exija la presencia de dos CRég, como ocurre en este ejemplo: Se ha comprometido con los ciudadanos a la reducción de impuestos.

    Quiero acabar la explicación de este complemento mostrando cómo, una vez más, la semántica y la sintaxis de una oración (aunque están estrechamente relacionadas) pueden «tomar caminos distintos». Prestad atención a este ejemplo:

    Su presencia alegró a todos. / Todos se alegraron con su presencia. > El significado de este par de oraciones es casi idéntico y, sin embargo, su sintaxis es completamente distinta: en la primera, el elemento marcado funciona como sujeto y nos encontramos ante una oración transitiva con CD; en la segunda, el segmento marcado es el CRég y, ahora, el sujeto es el pronombre todos.

     

    7. COMPLEMENTO AGENTE (CAg)

    Para explicar de forma clara este complemento, voy a comenzar por algunas de las definición que se dan en el DRAE (Diccionario de la Real Academia Española) de la palabra ‘agente’ (sin entrar en la definición puramente gramatical):

    1. adj. Que obra o tiene virtud de obrar.

    3. m. Persona o cosa que produce un efecto.

    Desde un punto de vista exclusivamente semántico, esta caracterización del Complemento Agente (CAg) guarda mucha relación con la del sujeto. Fijaos en los siguientes ejemplos:

    Jorge redactó la nota de prensa. / La nota de prensa fue redactada por Jorge. > En uno y otro caso, Jorge es, como dice el DRAE, ‘quien obra o produce un efecto’ (en este caso, la redacción de la nota de prensa).

    Desde un punto de vista sintáctico, debemos tener en cuenta las siguientes propiedades del CAg, para poder reconocerlo:

    a) El CAg aparece, exclusivamente, en oraciones pasivas: Los dos edificios han sido diseñados por el mismo arquitecto.

    Arquitecto

    b) La función de CAg siempre es desempeñada por un SP encabezado por la preposición por: La revisión del examen fue exigida por el alumno.

    c) Y no olvidemos que, semánticamente, el CAg se corresponde siempre con el Sujeto de la forma activa de la oración. Prestad atención a los siguientes ejemplos:

    El curso no será subvencionado por el Estado. / El curso no será subvencionado por falta de recursos. > Es necesario detenernos en el significado de las dos oraciones para darnos cuenta de que, en el primer ejemplo, el segmento marcado sí es el CAg, puesto que hace referencia a quien obra o realiza la acción; sin embargo, en la segunda oración, el elemento marcado, aunque presenta las mismas características sintácticas que el anterior CAg, es un CCCausa, ya que no hace referencia al agente, sino al motivo o la razón de la acción verbal.

    Pues hasta aquí llegamos con la explicación de los complementos verbales; espero que haya sido lo suficientemente clara y adaptada a vuestras necesidades. Como ya comentamos, os recomiendo especialmente el próximo post, en el que trataré de ofreceros unas pautas sencillas para que podáis analizar, por el momento, algunas oraciones simples. ¡Os esperamos!

    Complementos del predicado (II): CI y CC

    Después de haber visto los primeros complementos verbales, debemos seguir avanzando en este tema, para poder analizar cualquier tipo de oración simple. En este nuevo post, voy a centrarme en dos complementos esenciales y muy habituales en nuestra comunicación diaria: el Complemento Indirecto (CI) y el Complemento Circunstancial (CC).

    3. COMPLEMENTO INDIRECTO (CI)

    Como vengo haciendo con casi todos los conceptos estudiados en este curso, empezaremos con la determinación semántica de este complemento. Desde el punto de vista de su significado, el CI designa el receptor, el destinatario, el experimentante o el beneficiario de una acción, proceso o situación expresado por el verbo.

    Lucía le pasa el balón a Alejandra. > En este ejemplo, Alejandra es el receptor.

    futbolistas

    A Ian le gusta mucho la cocina. > En este ejemplo, Ian es el experimentante.

    Una vez explicado su significado, vamos a ver que la función de CI solo puede estar desempeñada por un pronombre átono o por un sintagma preposicional encabezado por la preposición a. Conviene señalar aquí que, en el caso de los pronombre átonos que pueden funcionar como CI, solo los de 3ª persona son distintos de los que pueden funcionar como CD.

    Pronombres Átonos
    Pronombres Átonos

    Como hemos visto en la tabla anterior, y como se ha visto también más arriba, son muchos los factores que nos pueden hacer confundir algunos CI con los CD. Por ello, conviene que tengamos siempre en cuenta algunas pruebas para distinguirlos e identificarlos:

    a) En primer lugar, ya dijimos que el CD solo podía aparecer en oraciones con verbos transitivos; en cambio, el CI puede aparecer tanto en oraciones transitivas como intransitivas: ¿Le has dado su regalo? / ¿Le ha parecido bien tu trabajo?

    b) Habitualmente, en las oraciones donde el CI es «experimentante» de la acción, este aparece duplicado: A mamá le duele mucho la cabeza.

    c) También hemos visto que tanto el CD como el CI pueden aparecer en sintagmas preposionales encabezados por la preposición a. La diferencia reside en que el CD solo la lleva cuando se refiere a persona y el CI la usa siempre que no aparezca en forma de pronombre átono: Le contamos la verdad a Rebeca. / A mí me emocionó el final de esa novela.

    d) Como algunos de los pronombres átonos que pueden desempeñar las funciones de CD y CI  coinciden, conviene que usemos la prueba de la pronominalización con los pronombres le / les para distinguir el CI: ¿Entregaste el trabajo al profesor? > ¿Le entregaste el trabajo? (Esta prueba de la pronominalización no siempre resulta útil, ya que hay un alto porcentaje de los hablantes de español que comete lo que se conoce como leísmo, es decir, una incorrecta utilización de los pronombres átonos le y les.)

    e) Por último, si nos encontramos con dudas a la hora de distinguir un CD y un CI, podemos recordar la prueba de la oración pasiva, en la que el CD pasaba a tener la función de sujeto paciente. A diferencia de esto, cuando transformamos una oración a la forma pasiva, el CI de la oración permanece igual, sin sufrir ningún cambio: El escritor dio el libro a la editorial para su publicación. > El libro fue dado por el escritor a la editorial para su publicación.

     

    4. COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL (CC)

    El Complemento Circunstancial (CC, de aquí en adelante) es un modificador (optativo) que incide sobre el SV y aporta información sobre lugar, modo o manera, cantidad o grado, tiempo… Estos rasgos semánticos son los que nos permiten establecer la siguiente clasificación semántica.

    Clases semánticas de los circunstanciales 

    – MODO o MANERA: Trabaja eficazmente.
    – LUGAR: Hemos pasado nuestra Luna de Miel en las islas griegas.
    – TIEMPO: Los martes, Lucía practica natación.
    – INSTRUMENTO: Recoge los cristales con la escoba.
    – MEDIO: Mándamelo por correo eléctronico.
    – MATERIA: Laura colorea su dibujo con ceras blandas.
    – COMPAÑÍA: Iremos al cine con mis padres.
    – CANTIDAD o GRADO: He estudiado bastante, durante las vacaciones.
    – CAUSA: No pudimos ir a la playa por el mal tiempo.
    – FINALIDAD: Han renovado las aulas para los alumnos de Bachillerato.

    Como siempre, después de detenernos en los aspectos semánticos, es necesario que tratemos las características sintácticas que presentan los CC, para así, poder entenderlos y reconocerlos mejor.

    En primer lugar, vamos a ver qué grupos sintácticos pueden desempeñar esta función de CC.

    a) SAdv: Los alumnos llegarán mañana.

    b) SP: Los alumnos llegarán en autobús.

    c) SN: Los alumnos llegarán el lunes.

    Los alumnos llegarán en autobús.
    Los alumnos llegarán en autobús.

    Para identificar este complemento, además de sus propiedades semánticas, solemos tener en cuenta, como ya se ha mencionado más arriba, que se trata de un elemento opcional y, por tanto, no necesario o prescindible en el predicado. Sin embargo, hay que puntualizar que esto no significa que puedan añadirse libremente en cualquier predicado:

    Juan camina lentamente. / *Juan está aquí lentamente.

    Vemos, en el ejemplo anterior, que el adverbio lentamente puede complementar al verbo camina, que designa ‘acción’, pero no al verbo está, que designa ‘estado’.

    Con esto, llegamos al final de este post. Pero no olvidéis que, si queréis ser unos «ases» del análisis sintáctico, es necesario que completéis vuestro estudio con nuestra próxima publicación (que no tardará en llegar); en ella explicaremos los tres complementos que nos faltan para completar la oración simple. ¡Os esperamos!

    Índice del Curso de Sintaxis
    1. ATRIBUTO (Atrib)