EdAS

Archive for Patricia Cortés

Análisis de oraciones coordinadas y yuxtapuestas

En esta nueva publicación, vamos a ver el “paso a paso” de cómo analizar una oración compuesta. Una vez que hemos estudiado que la oración compuesta está formada por dos o más proposiciones independientes, veremos que es muy sencillo el análisis sintáctico de este tipo de oraciones.

Más adelante comprobaremos que la dificultad de estas oraciones puede variar, ya que podremos encontrar unas proposiciones dentro de otras. Por ello, es importante que nos acostumbremos a seguir siempre los mismos pasos y así seguro que no tendremos ningún problema.

Primer paso: Leer y entender

Ya sabemos, a estas alturas del curso, que la semántica (el significado de las oraciones) es imprescindible para el análisis sintáctico. En el caso de las oraciones compuestas por coordinación y yuxtaposición, el significado cobra mayor importancia cuando se unen más de dos proposiciones en la misma oración.

SEGUNDO PASO: Localizar los verbos

Como ya hemos repetido en varias ocasiones, la oración compuesta está formada por dos o más proposiciones u oraciones independientes. Por ello, en primer lugar debemos localizar todos los verbos que haya, para determinar el número de proposiciones que forman la oración. Veamos el siguiente ejemplo:

Podéis tomar un sándwich y podéis probar el batido de fresa; la empanada la reservaremos para esta noche. > En esta oración hemos localizado tres verbos, lo que nos indica que va a estar formada por tres proposiciones.

TERCER PASO: Buscar los elementos de unión entre proposiciones

Según la existencia o no de nexos en la oración compuesta, determinaremos la relación de coordinación o yuxtaposición, tal y como hemos explicado en los temas anteriores. Veamos otra vez el ejemplo anterior:

Podéis tomar un sándwich y podéis probar el batido de fresa; la empanada la reservaremos para esta noche. > En este ejemplo localizamos solo la presencia del nexo “y” entre las dos primeras proposiciones, luego su relación es de coordinación; en cambio, la última proposición se separa de las anteriores por medio de un signo de puntuación (“punto y coma”), luego la relación que se establece con ellas es de yuxtaposición.

CUARTO PASO: Establecer la estructura sintáctica de la oración compuesta

Este es el paso principal en el análisis sintáctico de este tipo de oraciones:

  • Para empezar, analizaremos el primer nivel oracional, donde indicaremos que se trata de una oración compuesta (coordinada o yuxtapuesta). En el caso de que se trate de una oración compuesta por coordinación, especificaremos el tipo concreto, en función del nexo.
  • A continuación, debemos delimitar las distintas proposiciones que forman la oración compuesta. Estas, puesto que pertenecen a la misma jerarquía, se enumeran según su orden de aparición (de izquierda a derecha), como P1 (proposición 1), P2, P3, etc.
  • En caso de que aparezca algún vínculo de unión entre las proposiciones, este queda fuera de ellas y le asignamos su función correspondiente (NEXO).

Veamos cómo quedaría hasta aquí el análisis de la misma oración usada en los pasos anteriores (la he simplificado, para que de momento trabajemos solo con oraciones de dos proposiciones):

 

Vamos a complicar un poquito más la estructura de estas oraciones. Cuando la oración compuesta contenga más de dos proposiciones, será la semántica la que nos ayude a determinar la relación existente entre ellas.

Podemos encontrarnos con casos sencillos como el siguiente, donde la relación semántica entre las proposiciones sea la misma (normalmente las proposiciones pertenecen a la misma clase):

 

En otras oraciones compuestas, como la del ejemplo que venimos usando hasta ahora, se establece una relación semántica distinta entre sus proposiciones. Veamos cómo queda en este caso su análisis:

Como vemos en el análisis, la primera y segunda proposición suman su significado y forman una unidad (oración compuesta), que se relaciona mediante yuxtaposición con la tercera proposición (oración simple).

QUINTO PASO: Analizar cada proposición

Una vez que hemos establecido la estructura general de la oración compuesta y hemos delimitado sus distintas proposiciones, ya solo queda analizarlas de forma independiente.

Cada una de las proposiciones debe tener su respectivo predicado y, salvo que la oración sea impersonal, también su respectivo sujeto. Localizaremos en primer lugar ambos componentes y terminaremos de realizar el análisis sintáctico, tal y como hemos explicado en los temas dedicados a la oración simple.

Veamos, por último, cómo quedaría el análisis completo del ejemplo usado hasta ahora:

 

Pues hasta aquí llega el tema de hoy. Espero que haya resultado claro y entretenido. No olvidéis seguir siempre estos pasos a la hora de analizar este tipo de oraciones; ¡seguro que así no fallaréis! En el próximo post os sugeriremos unos cuantos ejercicios, para que practiquéis lo suficiente estos conceptos antes de introducirnos en la oración compleja. ¡Os esperamos!

Oraciones yuxtapuestas

Ya hemos visto en el tema anterior en qué consisten las oraciones coordinadas y su clasificación correspondiente. Veamos ahora en qué consisten las oraciones yuxtapuestas.

Definición

Dos o más proposiciones se relacionan por yuxtaposición cuando no aparecen enlazadas o unidas mediante un nexo, sino que aparecen seguidas, separadas únicamente por un signo de puntuación (normalmente, coma, punto y coma dos puntos).

La definición que la RAE da del adjetivo yuxtapuesto/a es: ‘Colocado junto a algo o en posición inmediata a algo.’

Ejemplo: Llegamos al cine demasiado pronto; aún no había nadie en la sala.

Al igual que ocurre en las oraciones coordinadas, cada una de las proposiciones que forman la anterior oración compuesta tiene sentido completo y su propia sintaxis; la aparición de los signos de puntuación que hemos señalado, hace que los significados de las distintas proposiciones se unan formando una oración compuesta.

Valores semánticos

El hecho de que las proposiciones de una oración compuesta por yuxtaposición no estén unidas por nexos, provoca que sea el hablante quien restituya el sentido de esa oración compuesta. Según ese sentido, las distintas proposiciones pueden ser completamente independientes o puede existir alguna dependencia semántica entre ellas.

Ejemplo: Ana ha bajado a comprar; Enrique está preparando la comida. > En este caso, las dos proposiciones no solo tienen su propia independencia sintáctica, sino también semántica; son oraciones independientes.

carro compra

Ejemplo: La puerta principal está cerrada; entraremos por la otra puerta. > Si reflexionamos sobre el sentido de esta oración compuesta, podemos interpretar que la segunda proposición indica la consecuencia del sentido de la primera; pueden considerarse oraciones dependientes semánticamente.

Dado que se trata de una cuestión subjetiva, es preferible optar por analizar siempre las proposiciones yuxtapuestas como una oración compuesta, es decir, de forma independiente.

No os perdáis el siguiente post, en el que explicaremos paso a paso cómo analizar las oraciones compuestas.

Oraciones coordinadas: clasificación

En el post anterior ya hemos explicado la diferencia que establecemos en este curso entre oraciones compuestas y complejas. Ya sabemos, por tanto, que una oración compuesta es la que está formada por dos o más proposiciones u oraciones entre las que se establece una relación de coordinación o yuxtaposición.

Definición

Dos o más oraciones (proposiciones) son coordinadas cuando ambas pertenecen a la misma jerarquía y tienen cierta independencia semántica y sintáctica. En la oración compuesta, estas oraciones aparecen unidas mediante conjunciones coordinantes.

He ido esta mañana al supermercado pero se me ha olvidado la mantequilla. > Esta oración compuesta está formada por oraciones coordinadas, pues cada una de ellas tiene su propia estructura sintáctica y sentido completo; en este caso, aparecen unidas por el nexo “pero”.

A continuación vamos a establecer  una clasificación de coordinadas, en función de cuál es el nexo que las une.

Clasificación

Clasificación coordinadas

Presentada esta clasificación de los tipos de oraciones coordinadas, debemos explicar ciertas peculiaridades que tienen algunas de ellas:

a) Cuando la oración compuesta está formada por más de dos coordinadas copulativas, el nexo solo aparece delante de la última proposición.

Ejemplo: Ha entrado en el despacho, se ha sentado frente a mí y no ha dicho ni una sola palabra.

b) La conjunción ni se usa en oraciones coordinadas en modalidad negativa. Este nexo puede aparecer solo una vez entre las dos proposiciones, o puede repetirse también al comienzo de la primera.

Ejemplo: No han vendido el coche ni han alquilado el piso. > Ni han vendido el coche, ni han alquilado el piso.

c) Los conjunciones (o locuciones conjuntivas) que sirven para relacionar las proposiciones coordinadas desempeñan únicamente la función de nexo. En las coordinadas distributivas, en cambio, estos nexos desempeñan también una función sintáctica dentro de cada oración.

Ejemplo: Unos prepararéis el guion de la obra; otros crearéis los elementos del escenario. > En este caso “unos” y “otros” desempeña en cada una de sus oraciones la función sintáctica de sujeto.

d) En las coordinadas disyuntivas, al igual que en las distributivas, el nexo puede repetirse delante de cada proposición.

Ejemplo: O tomamos ahora una decisión o mañana ya será demasiado tarde.

 

En la próxima lección veremos las oraciones compuestas unidas por yuxtaposición. Y próximamente aprenderemos a analizar unas y otras. ¡Os esperamos!

 

 

Distinción entre oraciones compuestas y complejas

En este post vamos a comenzar a explicar la parte de la Sintaxis que más quebraderos de cabeza suele traer, no solo a los alumnos, sino también a los profesores de la asignatura de Lengua. Para empezar, voy a tratar de aclarar la distinción que en este curso hemos decidido hacer entre “oración compuesta y compleja” (no todas las gramáticas la hacen ni todos los profesores optan por manejar en sus clases estos conceptos).

¿Qué tienen en común las oraciones compuestas y complejas, frente a la oración simple? Como hemos visto hasta ahora, una oración simple es aquella que tiene un único predicado (y, por tanto, un único verbo). En cambio, las oraciones compuestas y complejas constan de dos o más “proposiciones” (grupo de palabras organizadas en torno a un verbo); tienen, por tanto, dos o más predicados.

Ayer fuimos al cine. > Se trata de una oración simple: tiene un único verbo y, por tanto, un único predicado.

Ayer fuimos al cine, pero no había entradas para esa película. Ayer fuimos al cine que han abierto en nuestro barrio. > En estas dos oraciones observamos que hay más de un verbo y, por tanto, más de un predicado: la primera es una oración compuesta y la segunda, una oración compleja.

Ahora bien, ¿qué diferencia existe entre una oración compuesta y una compleja? La diferencia depende de la relación que se establece entre estas proposiciones:

  • Una oración compuesta es aquella que está formada por la unión de dos o más oraciones (o proposiciones), cuando la relación que se establece entre ellas es de coordinación o yuxtaposición. Más adelante se expondrán las propiedades específicas de la yuxtaposición, por lo que ahora vamos a centrarnos en la relación de coordinación entre dos oraciones.

oración compuesta

Dos o más oraciones (proposiciones) establecen una relación de coordinación cuando se encuentran en el mismo nivel jerárquico, es decir, cuando las dos tienen cierta autonomía sintáctica y semántica y ninguna depende de la otra. Para formar la oración compuesta, estas dos oraciones se unen mediante un nexo:

¿Lo has leído en el periódico o lo has visto en la televisión?

En el ejemplo podemos comprobar que cada una de las proposiciones tiene sentido completo y su independencia respecto de la otra si las analizamos por separado. Sin embargo, en este caso aparecen unidas mediante el nexo “o” para crear una oración compuesta coordinada.

  • Una oración compleja es aquella que está formada por la unión de dos o más oraciones (o proposiciones) entre las que se establece una relación de subordinación.

oración compleja

Dos o más oraciones establecen una relación de subordinación cuando no se encuentran en el mismo nivel jerárquico. Esto quiere decir que en este caso va a haber una “oración principal” y otra u otras que sean “oraciones subordinadas” a la principal; por ello la oración subordinada (aunque interiormente tendrá su propio significado y estructura sintáctica) desempeñará un “papel” o tendrá una función sintáctica dentro de la principal.

Hoy necesito [que cuides de tus hermanos pequeños].

En el ejemplo observamos cómo la segunda proposición es secundaria o subordinada a la primera, pues cumple una función sintáctica dentro de ella: como se explicará más adelante, la subordinada tiene aquí la función de CD del verbo “necesito” de la principal.

 

Espero que, después de esta explicación, haya quedado clara la distinción que hacemos entre oraciones compuestas y complejas y, relacionado con ello, los conceptos de coordinación y subordinación, en los que nos centraremos en las siguientes publicaciones. Os espero en el siguiente tema: “Oraciones coordinadas: clasificación“.

Valores del “se”

En el post de hoy voy a exponer el tema de los distintos valores de “se”. Lo primero que me gustaría aclarar sobre este tema es que, aunque siempre solemos encontrarlo con este nombre en las gramáticas y libros de texto, no siempre estos valores son exclusivos de la forma pronominal “se”, sino que son compartidos por otras formas pronominales, tal y como veremos a continuación.

Como se observa en el siguiente esquema, dentro de los distintos valores de “se”, vamos a establecer dos grandes categorías: a) “se” con la función sintáctica de CD o CI; y b) “se” sin función sintáctica de CD o CI.

Valores del SE

A. “SE” con función de CD o CI

 

  • Pronombre personal sustituto de “le” / “les” o “falso SE”

Cuando en una misma oración el CD y el CI aparecen en forma de pronombre, se usa el pronombre “se” para el CI, en lugar de los pronombre “le” o “les”. Veamos el siguiente ejemplo:

Entregaré el premio (CD) a los ganadores (CI). >  Les entregaré el premio. > Se lo entregaré.

  • Pronombre personal reflexivo

El pronombre “se” (al igual que el resto de los pronombres personales átonos: “me”, “te”, “nos”, “os”) tiene valor reflexivo cuando tiene como referente el mismo sujeto de la oración. Así ocurre en el ejemplo siguiente:

Ana se pondrá el vestido gris. > Como vemos, “se” tiene el mimo referente que el sujeto de la oración, “Ana”. El sujeto realiza la acción sobre sí mismo.

Vestido gris

Este pronombre con valor reflexivo puede tener la función sintáctica de CD o CI.

(Para ampliar la información sobre este valor de “se”, recomiendo revisar el tema “Oraciones reflexivas y recíprocas“.)

  • Pronombre personal recíproco

El pronombre “se” (y también los pronombres personales átonos en plural: “nos” y “os”) tiene valor recíproco cuando su referente es el mismo que el sujeto de la oración. Semánticamente este pronombre indica que la acción se produce de forma mutua entre dos o más sujetos. Podemos verlo en el siguiente ejemplo:

Los adversarios se dirigieron palabras de ánimo antes de la final. > La acción es mutua entre los sujetos de la acción: ‘un adversario dirige las palabras de ánimo al otro y el otro al uno’.

Este pronombre con valor recíproco puede tener la función sintáctica de CD o CI dentro de la oración.

(Para ampliar la información sobre este valor de “se”, recomiendo revisar el tema “Oraciones reflexivas y recíprocas“.)

 

B. “SE” sin función de CD o CI

 

  • Marca de pasiva refleja (MPR)

Como ya se ha explicado en el tema “Oraciones activas y pasivas“, en la pasiva refleja encontramos el sujeto paciente característico de este tipo de construcción sintáctica, pero el verbo se encuentra en voz activa. Por ello, para reforzar este valor pasivo a la oración, aparece en ella la marca de pasiva refleja “se”:

Se ha rehabilitado el edificio.

Esta marca o partícula no desempeña otra función sintáctica en la oración. En el análisis sintáctico la marcaremos simplemente con la sigla MPR = marca de pasiva refleja.

  • Marca de impersonalidad (MI)

Como hemos visto ya en el tema “Oraciones impersonales (o unimembres)“, esta partícula aparece en algunos tipos de oraciones impersonales. Recordemos que la característica fundamental de este tipo de oraciones es que carecen de sujeto; no se trata de oraciones con un sujeto omitido que podamos recuperar a través del verbo:

En la reunión se hablará sobre educación.

Esta marca o partícula no desempeña otra función sintáctica dentro de la oración. En el análisis sintáctico indicaremos que se trata de esta marca con la sigla MI = marca de impersonalidad.

  • Marca de verbo pronominal

Tenemos en nuestra lengua una serie de verbos que pueden llevar una marca pronominal (“se” o cualquier otro pronombre personal átono) sin que esta sustituya a un SN omitido. En el análisis sintáctico, esta marca pronominal no realiza ninguna función, sino que se analiza formando parte del núcleo del predicado. Vamos a presentar los casos principales de verbos pronominales:

a) Verbos pronominales puros: son verbos que obligatoriamente llevan esta marca pronominal y se conjugan siempre con ella (arrepentirse, quejarse, arrodillarse, jactarse…).

b) Verbos pronominales con cambio de significado o cambio sintáctico: son verbos que pueden usarse con la marca pronominal o sin ella; en estos, al aparecer esta marca, se produce un cambio de significado o puede variar su construcción sintáctica. Observemos estos ejemplos para entenderlo mejor:

Hemos acordado la fecha de la boda. > Nos hemos acordado de la fecha de la boda. (“acordar” = ‘decidir’ / “acordarse” = ‘recordar’)

Fecha

Este chico ocupará el primer puesto. > Este chico se ocupará de usted. (“ocupar” = ‘llenar un lugar’ / “ocuparse” = ‘emplearse en un trabajo o tarea’)

c) Verbos pronominales intransitivos: son verbos que también pueden construirse con o sin la marca pronominal, pero al aparecer esta marca, el verbo pasa de ser transitivo a ser intransitivo (alejar/ alejarse, dormir/dormirse, apoyar/apoyarse…).

d) Verbos pronominales con valor de voz media: la aparición de la marca pronominal en algunos verbos puede aportar a la oración un valor de voz media. Esta ocupa un escalón intermedio entre la voz activa -en la que el sujeto coincide con el agente de la acción verbal- y la voz pasiva -en la que el sujeto es paciente de una acción verbal llevada a cabo por otro agente. Fijémonos en la diferencia que se produce entre estas oraciones:

Sara ha movido las hojas. > Voz activa: el sujeto, “Sara”, es el agente de la acción verbal.

Las hojas han sido movidas por Sara. > Voz pasiva: el sujeto, “las hojas”, es paciente de la acción y el agente es en este caso “Sara”.

Las hojas se han movido. > Voz media: en este último ejemplo aparece la marca pronominal “se”. En este caso seguimos teniendo un sujeto paciente, “las hojas”, pero no hay un agente claro que haya ejecutado la acción.

Hojas caídas

Terminamos este apartado de la voz media con otro ejemplo más: El niño ha roto el cristal. / El cristal ha sido roto por el niño. / Ese cristal se rompe con facilidad.

  • Dativo ético (DE)

En latín la función del dativo equivalía a nuestro CI. En nuestra gramática, el pronombre “se” (o cualquiera de sus variantes de pronombres personales átonos: “me”, “te”, “nos”, “os”) se usa en ocasiones con un valor puramente expresivo o enfático y en estos casos hablamos de dativo ético. El dativo puede eliminarse de la oración sin que esta resulte agramatical (incorrecta) o sin que pierda su significado fundamental. Veamos algunos ejemplos para aclarar el concepto:

Carla se ha terminado el primer plato. > Carla ha terminado el primer plato.

Me he leído su libro. > He leído su libro.

Hemos dicho que la presencia del dativo ético no cambia el significado básico de la oración, como ocurre en los ejemplos anteriores. Sin embargo, sí debemos tener en cuenta que la presencia de este pronombre puede hacer que aparezcan nuevos matices de significado. Vamos a observar estos ejemplos a modo de curiosidad:

Me he terminado la novela. / He terminado la novela. > Si reflexionamos sobre los significados de estas oraciones, comprobaremos que sí se generan algunas diferencias: la primera oración solo podemos entenderla como que ‘he terminado de leer la novela’; sin embargo, ¿qué ocurre con la segunda? Esta podemos interpretarla como que ‘he terminado de leer la novela’ o como que ‘he terminado de escribirla’. ¡Curioso, ¿no?!

Ahora veamos lo que ocurre entre las siguientes oraciones (recordad que la presencia del asterisco indica agramaticalidad o incorrección):

He bebido agua. / *Me he bebido agua. / Me he bebido el agua. > ¿Qué está ocurriendo en estos casos con la presencia del dativo ético? Parece ser que no es posible usarlo cuando nos referimos a algo incontable o a una cantidad imprecisa de agua, por eso la segunda oración es agramatical; en cambio, sí es correcta la tercera oración, puesto que ya se ha delimitado la cantidad de agua con la presencia del artículo determinado “el”.

Como vemos, se trata de pequeños matices de significado que pueden resultar, a veces, muy difíciles de apreciar. Pero debemos tenerlos en cuenta.

 

Aquí terminamos este tema de los valores de “se”. Espero que la teoría os haya resultado sencilla y que los ejemplos que se han propuesto y explicado hayan contribuido a la comprensión de los conceptos. No olvidéis seguirnos en la próxima publicación, pues os haremos una “Propuesta de ejercicios”, para que podáis practicar todo lo que se ha visto y para que comprobéis vuestro nivel de comprensión. ¡Os esperamos!