Valores del “se”

En el post de hoy voy a exponer el tema de los distintos valores de “se”. Lo primero que me gustaría aclarar sobre este tema es que, aunque siempre solemos encontrarlo con este nombre en las gramáticas y libros de texto, no siempre estos valores son exclusivos de la forma pronominal “se”, sino que son compartidos por otras formas pronominales, tal y como veremos a continuación.

Como se observa en el siguiente esquema, dentro de los distintos valores de “se”, vamos a establecer dos grandes categorías: a) “se” con la función sintáctica de CD o CI; y b) “se” sin función sintáctica de CD o CI.

Valores del SE

A. “SE” con función de CD o CI

 

  • Pronombre personal sustituto de “le” / “les” o “falso SE”

Cuando en una misma oración el CD y el CI aparecen en forma de pronombre, se usa el pronombre “se” para el CI, en lugar de los pronombre “le” o “les”. Veamos el siguiente ejemplo:

Entregaré el premio (CD) a los ganadores (CI). >  Les entregaré el premio. > Se lo entregaré.

  • Pronombre personal reflexivo

El pronombre “se” (al igual que el resto de los pronombres personales átonos: “me”, “te”, “nos”, “os”) tiene valor reflexivo cuando tiene como referente el mismo sujeto de la oración. Así ocurre en el ejemplo siguiente:

Ana se pondrá el vestido gris. > Como vemos, “se” tiene el mimo referente que el sujeto de la oración, “Ana”. El sujeto realiza la acción sobre sí mismo.

Vestido gris

Este pronombre con valor reflexivo puede tener la función sintáctica de CD o CI.

(Para ampliar la información sobre este valor de “se”, recomiendo revisar el tema “Oraciones reflexivas y recíprocas“.)

  • Pronombre personal recíproco

El pronombre “se” (y también los pronombres personales átonos en plural: “nos” y “os”) tiene valor recíproco cuando su referente es el mismo que el sujeto de la oración. Semánticamente este pronombre indica que la acción se produce de forma mutua entre dos o más sujetos. Podemos verlo en el siguiente ejemplo:

Los adversarios se dirigieron palabras de ánimo antes de la final. > La acción es mutua entre los sujetos de la acción: ‘un adversario dirige las palabras de ánimo al otro y el otro al uno’.

Este pronombre con valor recíproco puede tener la función sintáctica de CD o CI dentro de la oración.

(Para ampliar la información sobre este valor de “se”, recomiendo revisar el tema “Oraciones reflexivas y recíprocas“.)

 

B. “SE” sin función de CD o CI

 

  • Marca de pasiva refleja (MPR)

Como ya se ha explicado en el tema “Oraciones activas y pasivas“, en la pasiva refleja encontramos el sujeto paciente característico de este tipo de construcción sintáctica, pero el verbo se encuentra en voz activa. Por ello, para reforzar este valor pasivo a la oración, aparece en ella la marca de pasiva refleja “se”:

Se ha rehabilitado el edificio.

Esta marca o partícula no desempeña otra función sintáctica en la oración. En el análisis sintáctico la marcaremos simplemente con la sigla MPR = marca de pasiva refleja.

  • Marca de impersonalidad (MI)

Como hemos visto ya en el tema “Oraciones impersonales (o unimembres)“, esta partícula aparece en algunos tipos de oraciones impersonales. Recordemos que la característica fundamental de este tipo de oraciones es que carecen de sujeto; no se trata de oraciones con un sujeto omitido que podamos recuperar a través del verbo:

En la reunión se hablará sobre educación.

Esta marca o partícula no desempeña otra función sintáctica dentro de la oración. En el análisis sintáctico indicaremos que se trata de esta marca con la sigla MI = marca de impersonalidad.

  • Marca de verbo pronominal

Tenemos en nuestra lengua una serie de verbos que pueden llevar una marca pronominal (“se” o cualquier otro pronombre personal átono) sin que esta sustituya a un SN omitido. En el análisis sintáctico, esta marca pronominal no realiza ninguna función, sino que se analiza formando parte del núcleo del predicado. Vamos a presentar los casos principales de verbos pronominales:

a) Verbos pronominales puros: son verbos que obligatoriamente llevan esta marca pronominal y se conjugan siempre con ella (arrepentirse, quejarse, arrodillarse, jactarse…).

b) Verbos pronominales con cambio de significado o cambio sintáctico: son verbos que pueden usarse con la marca pronominal o sin ella; en estos, al aparecer esta marca, se produce un cambio de significado o puede variar su construcción sintáctica. Observemos estos ejemplos para entenderlo mejor:

Hemos acordado la fecha de la boda. > Nos hemos acordado de la fecha de la boda. (“acordar” = ‘decidir’ / “acordarse” = ‘recordar’)

Fecha

Este chico ocupará el primer puesto. > Este chico se ocupará de usted. (“ocupar” = ‘llenar un lugar’ / “ocuparse” = ‘emplearse en un trabajo o tarea’)

c) Verbos pronominales intransitivos: son verbos que también pueden construirse con o sin la marca pronominal, pero al aparecer esta marca, el verbo pasa de ser transitivo a ser intransitivo (alejar/ alejarse, dormir/dormirse, apoyar/apoyarse…).

d) Verbos pronominales con valor de voz media: la aparición de la marca pronominal en algunos verbos puede aportar a la oración un valor de voz media. Esta ocupa un escalón intermedio entre la voz activa -en la que el sujeto coincide con el agente de la acción verbal- y la voz pasiva -en la que el sujeto es paciente de una acción verbal llevada a cabo por otro agente. Fijémonos en la diferencia que se produce entre estas oraciones:

Sara ha movido las hojas. > Voz activa: el sujeto, “Sara”, es el agente de la acción verbal.

Las hojas han sido movidas por Sara. > Voz pasiva: el sujeto, “las hojas”, es paciente de la acción y el agente es en este caso “Sara”.

Las hojas se han movido. > Voz media: en este último ejemplo aparece la marca pronominal “se”. En este caso seguimos teniendo un sujeto paciente, “las hojas”, pero no hay un agente claro que haya ejecutado la acción.

Hojas caídas

Terminamos este apartado de la voz media con otro ejemplo más: El niño ha roto el cristal. / El cristal ha sido roto por el niño. / Ese cristal se rompe con facilidad.

  • Dativo ético (DE)

En latín la función del dativo equivalía a nuestro CI. En nuestra gramática, el pronombre “se” (o cualquiera de sus variantes de pronombres personales átonos: “me”, “te”, “nos”, “os”) se usa en ocasiones con un valor puramente expresivo o enfático y en estos casos hablamos de dativo ético. El dativo puede eliminarse de la oración sin que esta resulte agramatical (incorrecta) o sin que pierda su significado fundamental. Veamos algunos ejemplos para aclarar el concepto:

Carla se ha terminado el primer plato. > Carla ha terminado el primer plato.

Me he leído su libro. > He leído su libro.

Hemos dicho que la presencia del dativo ético no cambia el significado básico de la oración, como ocurre en los ejemplos anteriores. Sin embargo, sí debemos tener en cuenta que la presencia de este pronombre puede hacer que aparezcan nuevos matices de significado. Vamos a observar estos ejemplos a modo de curiosidad:

Me he terminado la novela. / He terminado la novela. > Si reflexionamos sobre los significados de estas oraciones, comprobaremos que sí se generan algunas diferencias: la primera oración solo podemos entenderla como que ‘he terminado de leer la novela’; sin embargo, ¿qué ocurre con la segunda? Esta podemos interpretarla como que ‘he terminado de leer la novela’ o como que ‘he terminado de escribirla’. ¡Curioso, ¿no?!

Ahora veamos lo que ocurre entre las siguientes oraciones (recordad que la presencia del asterisco indica agramaticalidad o incorrección):

He bebido agua. / *Me he bebido agua. / Me he bebido el agua. > ¿Qué está ocurriendo en estos casos con la presencia del dativo ético? Parece ser que no es posible usarlo cuando nos referimos a algo incontable o a una cantidad imprecisa de agua, por eso la segunda oración es agramatical; en cambio, sí es correcta la tercera oración, puesto que ya se ha delimitado la cantidad de agua con la presencia del artículo determinado “el”.

Como vemos, se trata de pequeños matices de significado que pueden resultar, a veces, muy difíciles de apreciar. Pero debemos tenerlos en cuenta.

 

Aquí terminamos este tema de los valores de “se”. Espero que la teoría os haya resultado sencilla y que los ejemplos que se han propuesto y explicado hayan contribuido a la comprensión de los conceptos. No olvidéis seguirnos en la próxima publicación, pues os haremos una “Propuesta de ejercicios”, para que podáis practicar todo lo que se ha visto y para que comprobéis vuestro nivel de comprensión. ¡Os esperamos!

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